jueves, 25 de agosto de 2011

Paz en Monterrey

Estoy muy triste.

Monterrey se ha convertido en una ciudad en donde ya no se puede vivir. Aquí, hoy, se muere colgado de un puente, a balazos, decapitado, arrodillado con una bala en la cabeza, arrojado a un monte baldío, acribillado en un bar, desecho en un tambo con ácido o incinerado en un casino.

¡Qué tristeza!

Ya no salimos a los parques, ya no vamos a cenar fuera, caminamos de noche con miedo, no decimos nuestro nombre a desconocidos, no levantamos el teléfono, no compartimos nuestra historia, no saludamos al vecino, ni tampoco ayudamos a quien se queda varado en la calle.

Ahora, tememos. Hoy, nos volvemos psicóticos.

Hace unos años el miedo era una paranoia. Hoy es psicosis.

Ya sabemos cómo suenan las ráfagas de armas pesadas. Reconocemos el estruendo de una granada. Distinguimos entre sirenas de patrullas y de ambulancias.

Nos miramos con desconfianza. Nos saludamos con miedo. Regresamos a casa aterrorizados.

Y no sólo es Monterrey. Es toda la zona metropolitana, es todo Nuevo León. Es Tamaulipas, es Coahuila, es Durango, es Chihuahua, es San Luis Potosí, es Veracruz, es Guerrero, es Michoacán, es Sinaloa, es el Estado de México, es Baja California...

Sabíamos que la corrupción y la impunidad nos llevarían a esto. Los sospechamos desde hace 30 años. Contemplamos a nuestras sociedades desmoronarse. Permitimos que nuestros gobernantes inauguraran nuevos excesos. No hicimos nada.

¿Qué vamos a hacer esta noche? Yo voy a llorar. Yo voy a entristecerme. Yo voy a pensar.

¿Qué vamos a hacer mañana? Buscaré portar un moño negro, cambiaré las fotos de mis perfiles por un moño negro, indagaré a donde llevar una flor o una veladora.

¿Qué haré después? Voy a buscar a mi diputado local y federal y les voy a mandar correos pidiéndoles la reforma de seguridad nacional y del Poder Judicial. Voy a ayudarle a otros a encontrar a sus diputados para que, si opinan lo mismo, les escriban también. Voy a promover a www.reeligeocastiga.org www.rendiciondecuentas.org.mx www.causaencomun.org.mx www.redporlapazyjusticia.org y a otras más.

Quiero un México de Paz. Para lograrlo, estoy convencido de que primero debe llenárseme el corazón de paz, el mío, luego el de otros.

Quiero paz. Anhelo la paz.

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